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15 de octubre de 2009
¿Qué es Glorificación?
Es la obra futura y final de Dios sobre los cristianos, cuando Él transforme nuestro cuerpo físico mortal a cuerpos eternos inmortales con los cuales habitaremos para siempre.
«Así es también la resurrección de los muertos. Se siembra un cuerpo corruptible, se resucita un cuerpo incorruptible; 43 se siembra en deshonra, se resucita en gloria; se siembra en debilidad, se resucita en poder; 44 se siembra un cuerpo natural, se resucita un cuerpo espiritual. Si hay un cuerpo natural, hay también un cuerpo espiritual» (1ª Corintios 15:42-44).
Jesús es el primer resucitado de entre los muertos en un cuerpo glorificado. Él es llamado las primicias de la creación. 1ª Corintios 15:20 dice: «Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron». Debido a que Él el primero de los frutos, nosotros seguiremos. Su resurrección es la promesa y garantía de nuestra futura resurrección.
Atributos de los Cuerpos Resucitados
Al describirlos, podemos lograr ciertas cualidades debido a las apariciones de Cristo después de Su resurrección. Él conservó las heridas abiertas de Su crucifixión (Juan 20:27-28) y por lo tanto, probablemente no tenía sistema circulatorio en funcionamiento y no necesitaría comer; aun cuando lo hizo. Debido a que Sus heridas estaban todavía abiertas, si la circulación de la sangre estuviera todavía sucediendo, esta hubiera salido de su cuerpo a través de sus heridas. Así que aparentemente no hay necesidad para que la sangre funciones en los cuerpos resucitados.
Jesús tenía también la habilidad para aparecer y desaparecer de acuerdo a Su voluntad.
Marcos 16:14
- «Después Jesús se apareció a los once discípulos cuando estaban sentados a la mesa, y los reprendió por su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado».
Juan 20:27
- «Luego dijo a Tomás: ‘Acerca aquí tu dedo, y mira Mis manos; extiende aquí tu mano y métela en Mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente’».
Podemos por lo tanto concluir de que podremos hacer lo mismo. Finalmente, la muerte no tiene poder sobre Jesús, así que tampoco tendrá poder sobre nosotros con nuestros nuevos cuerpos y viviremos para siempre, saludablemente, sin estar sujetos a la muerte otra vez.
1ª Corintios 15:51-53
- «Así que les digo un misterio: no todos dormiremos, pero todos seremos transformados 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final. Pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad».
