Este artículo trata acerca de la palabra hebrea «davar». Y mostraré bíblicamente, por qué solo Dios crea con Su Palabra.
Desde la misma creación del ser humano, este, ha anhelado poseer poder divino. En el Edén, la serpiente susurró: «serán como Dios» (Génesis 3:5), y esa misma mentira sigue sonando hoy, pero con un nuevo ropaje en púlpitos cristianos. Ahora se presenta como «confesión positiva», «decretos de fe» o «declaraciones proféticas», prometiendo a los creyentes que pueden crear su propia realidad mediante sus palabras. Para nuestro conocimiento este artículo, presentará argumentos centrados en la Palabra de Dios que echan por tierra estas herejías.
Esta enseñanza, popularizada por el movimiento de «(La) Palabra de fe», apela a un concepto legítimo del idioma hebreo: la palabra «davar» (דָּבָר), que significa simultáneamente «palabra» y «cosa». Sin embargo, en manos de falsos maestros que desconocen o distorsionan el contexto bíblico, este fascinante aspecto lingüístico se transforma en justificación teológica para una peligrosa herejía.
| NOTA: En la https://bibliaparalela.com/hebrew/1697.htm esta palabra se escribe «dabar». En el mismo interlineal del hebreo, es un sustantivo, ḏə·ḇā·rə·ḵā (דְבָרֶ֑ךָ) «Your Word [is]». |
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Davar: Por qué Solo Dios Crea con Su Palabra: ¿Se nos ha Otorgado «poder creativo»?
¿Pueden realmente los cristianos «decretar» y traer a existencia, casas, automóviles o prosperidad financiera? Como hijos de Dios ¿se nos ha otorgado el poder creativo que solo pertenece al Creador? Es tiempo de examinar con sobriedad y reverencia lo que la Escritura verdaderamente enseña sobre el poder de la palabra, distinguiendo entre la verdad bíblica y las filosofías tan antiguas como engañosas que han infiltrado la iglesia moderna.
Sobre la Palabra «davar» (דָּבָר):
En hebreo, esta palabra efectivamente tiene un doble significado:
- Palabra (lo que se dice).
- Cosa / asunto / evento (lo que existe o sucede).
Esta dualidad es real y significativa en el pensamiento hebreo.
El Contexto Bíblico Judío
En el judaísmo, esta conexión entre palabra y realidad se entiende principalmente en relación con Dios, no con los seres humanos:
- En Génesis 1, Dios crea mediante la palabra: «Y dijo Dios: Sea la luz, y fue la luz».
- La palabra divina tiene poder creativo inherente.
- Para Dios, decir y hacer son simultáneos: Su palabra ES la cosa.
La Diferencia Crucial:
En la teología judía tradicional:
- Dios posee este poder creativo absoluto mediante Su palabra.
- Los seres humanos no tienen este poder creativo divino.
- Los humanos pueden orar, pedir, declarar fe, pero no «crear realidad» como Dios lo hace.
Sobre las «declaraciones de fe» Evangélicas:
El movimiento «(La) Palabra de fe» o «confesión positiva» (Kenneth Hagin, Benny Hinn, etc.) toma este concepto y lo aplica a los creyentes, sugiriendo que podemos «decretar» o «declarar» y así, traer cosas materiales a la existencia. Esto es controvertido incluso dentro del cristianismo porque:
- Confunde la naturaleza humana con la divina: Atribuye a los humanos un poder que la Biblia reserva solo para Dios.
- Malinterpreta pasajes como Marcos 11:23 («… que cualquiera que dijere a este monte …» — RV60).
- Reduce la fe a una técnica para obtener beneficios materiales.
Davar: Por qué Solo Dios Crea con Su Palabra
La Perspectiva Judía Sobre la Palabra Humana:
En el judaísmo, las palabras humanas SÍ tienen poder, pero de otra naturaleza:
Poder …
- … ético: Las palabras pueden bendecir, consolar, enseñar, dañar (lashon hará – lengua malvada).
- … relacional: Crean vínculos, pactos, compromisos.
- … transformador personal: Lo que decimos puede cambiar nuestra actitud y acciones.
- … de oración: Podemos pedir a Dios, no ordenar a la realidad.
En Conclusión:
Estos movimientos, incluyendo al conocido doctor Mario Alonso Puig están usando un concepto legítimo del hebreo (davar = palabra / cosa) pero lo están aplicando de manera que se acerca más al pensamiento del «Nuevo Pensamiento» («New Thought») o la metafísica que a la teología bíblica tradicional.
La enseñanza bíblica judía diría: «Tus palabras tienen poder para transformarte a TI y tus relaciones, no para manipular la realidad material como si fueras Dios». ¿Tiene sentido esta distinción?