Este artículo, «¿Tuvo el Universo un Comienzo?», forma parte de la serie Fe y Ciencia — Filosofía y Ciencia en la Teología Natural, cuyo objetivo es ofrecer fundamentos racionales y accesibles para el diálogo entre la fe cristiana y la investigación contemporánea sobre el origen del universo.
¿Tuvo el Universo un Comienzo?
El Dilema del Comienzo: ¿Por qué hay Algo y no más Bien Nada?
Desde tiempos antiguos, el ser humano se ha preguntado si el universo tuvo un comienzo o si ha existido eternamente. La cuestión no es meramente religiosa: toca la estructura misma del pensamiento lógico y científico. Si todo lo que comienza a existir tiene una causa, entonces el universo, al haber comenzado, también la requiere. Sin embargo, algunos filósofos y científicos han intentado evitar esta conclusión proponiendo una regresión infinita de causas o universos anteriores.
A primera vista, la idea de una cadena infinita puede parecer elegante: cada evento tiene una causa anterior, y así sucesivamente, sin un punto inicial. Pero una mirada más profunda revela que este modelo enfrenta serios problemas lógicos y científicos.
1. La Lógica del Argumento Cosmológico
El argumento cosmológico clásico, ya presente en Aristóteles y desarrollado por Tomás de Aquino, sostiene que todo lo que comienza a existir depende de algo previo. Pero si cada cosa requiere otra antes que ella, el razonamiento se vuelve circular a menos que exista una primera causa que no dependa de ninguna otra.
Siglos después, el argumento Kalam —reformulado por filósofos contemporáneos como William Lane Craig— lo expresó así:
- Todo lo que comienza a existir tiene una causa.
- El universo comenzó a existir.
- Por lo tanto, el universo tiene una causa.
La fuerza de este razonamiento radica en que el universo no puede ser infinitamente viejo, porque un número infinito de momentos pasados nunca podría «ser recorrido» para llegar al presente. Dicho de otro modo, si el pasado fuera infinito, nunca habríamos llegado al ahora.
2. Por qué una Regresión Infinita no Funciona en ¿Tuvo el Universo un Comienzo?
La regresión infinita de acontecimientos implica que siempre hay algo anterior a lo anterior, sin un punto de partida. Pero una secuencia así no podría actualizarse jamás.
Una ilustración clásica es la de las fichas de dominó: si cada ficha solo cae cuando una anterior la empuja, y nunca hay una primera ficha que inicie el movimiento, entonces ninguna caerá jamás.
Otra analogía útil es la de los relojes sincronizados: si cada reloj necesita que otro lo ponga en marcha antes, pero no existe un reloj original que los inicie a todos, entonces ninguno comenzará a marcar la hora.
El infinito, en este contexto, no describe una cantidad, sino una imposibilidad real de completar una serie sin origen.
Por eso, tanto en filosofía como en matemática aplicada al tiempo, se distingue entre infinitos potenciales (como los números que pueden contarse indefinidamente) e infinitos actuales (una totalidad completa de infinitos). El universo, si fuera realmente infinito hacia atrás, requeriría haber recorrido un infinito actual, lo cual es incoherente.
3. El Respaldo de la Cosmología Moderna
La física contemporánea respalda de manera sorprendente esta intuición filosófica. Las evidencias del Big Bang, la expansión del espacio-tiempo y la segunda ley de la termodinámica (que muestra un aumento continuo de la entropía) indican que el universo tuvo un comienzo finito hace aproximadamente 13.800 millones de años.
Incluso los modelos más recientes que proponen un «multiverso» o ciclos cósmicos enfrentan el mismo límite: los teoremas de Borde-Guth-Vilenkin demuestran que cualquier universo que, en promedio, se expanda a lo largo del tiempo, no puede ser eterno hacia el pasado. Dicho de otro modo, aun si existieran universos anteriores, todos tendrían un punto de inicio temporal.
Stephen Hawking y Roger Penrose, aunque no desde una perspectiva teísta, coincidieron en que las ecuaciones de la relatividad general conducen inevitablemente a una singularidad inicial. No se trata de un «punto en el espacio», sino del comienzo del espacio y del tiempo mismos.
4. Crítica Neutral y Diálogo Abierto
Ciertos filósofos ateos, como David Hume o Bertrand Russell, objetaron que el universo «simplemente existe» sin requerir causa. Sin embargo, esta respuesta no explica el origen del orden, la energía ni las leyes que lo rigen. Es una afirmación ontológicamente insuficiente, porque el concepto de causa no es opcional, sino estructural al pensamiento racional.
Defensores de modelos alternativos —como el universo oscilante o los vacíos cuánticos— suelen presentar un marco matemático elegante, pero no resuelven la cuestión de fondo: por qué existe algo en vez de nada, o por qué hay leyes físicas que permiten esos procesos.
La discusión no apunta a «probar» una religión, sino a mostrar que la explicación más coherente del origen del universo requiere una causa trascendente, no sujeta al tiempo, al espacio ni a la materia.
5. Más Allá del Principio: Una Causa NO Causada
Aceptar un comienzo no implica negar la ciencia, sino reconocer sus límites. La cosmología describe cómo ocurrió el inicio; la filosofía y la teología natural preguntan por qué.
Si todo lo que comienza a existir tiene una causa, y el universo comenzó a existir, entonces la causa debe ser atemporal, inmaterial y poderosa. No pertenece al orden físico, sino que lo origina.
Aristóteles lo llamó Motor Inmóvil; Tomás de Aquino, Causa Primera; y la teología cristiana lo identifica con el Dios Creador. Aunque los nombres difieran, la lógica es la misma: el universo apunta más allá de sí mismo.
Conclusión de «¿Tuvo el Universo un Comienzo?
La idea de una regresión infinita de causas suena tentadora, pero no resiste el análisis lógico ni la evidencia empírica. La razón y la ciencia convergen en que el universo tuvo un comienzo real.
Ese hecho, lejos de ser una frontera para el conocimiento, se convierte en una invitación a mirar más allá del cosmos y preguntarnos por el origen de la existencia misma.
En Resumen:
- Una cadena infinita de causas no puede «arrancar» sin un primer eslabón.
- El tiempo infinito hacia atrás es lógicamente incoherente y físicamente imposible.
- La cosmología moderna respalda la idea de un comienzo absoluto.
- La causa del universo debe trascender el espacio, el tiempo y la materia.
Artículo elaborado para la Escuela de Estudios Teológicos MIAPIC
Educación Apologética que Transforma Vidas y Fortalece la Fe.