En el Evangelio de Mateo: Capítulo 14, encontramos varios relatos: 1) La muerte de Juan el Bautista; 2) La alimentación de los cinco mil; 3) El famoso registro de Jesús caminando sobre el mar y de Pedro acompañándolo hasta que tuvo miedo.
En un breve análisis, Mateo narra un nuevo y muy importante énfasis en el ministerio terrenal de Jesús. Proporciona una creciente aclaración a Sus discípulos en cuanto a Su identidad como Mesías, que culmina en la confesión de Pedro (Mateo 16:15-19) y la transfiguración (Mateo 17:1-8). Pero también empieza a profetizar sobre Su inminente sacrificio de sufrimiento (Mateo 16:21-28; 17:22-23; 20:17-19).
Evangelio de Mateo: Capítulo 14 — El Ministerio de Jesús en Galilea
La asombrosa popularidad del ministerio de Jesús desarrollado en Galilea prosigue con la alimentación de los cinco mil (14:13-21), pero el ánimo se va ensombreciendo cuando Jesús parte con determinación hacia Jerusalén y a Su fatídico encuentro final en la cruz. Este ensombrecimiento comienza con dos incidentes de profetas de Dios a los que Su pueblo no da honor alguno: Jesús en Su aldea natal de Nazaret (13.54-58 – NTV) y Juan el Bautista en la fortaleza de Maqueronte (14.1-12). A pesar de ello, de una forma extraordinariamente diferente, Jesús recibe el honor que le corresponde cuando Sus discípulos caen sobre su rostro para adorarlo como el Hijo de Dios, después de que calma la tormenta (14:33).
Aunque hay varias cosas que anotar en este capítulo, las misma no serán extensas.
Empecemos con la primera:
La Muerte de Juan el Bautista y el Evangelio de Mateo: Capítulo 14
-
14:1-12
vv. 1-5:
- «Por aquel tiempo, Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús, 2 y dijo a sus sirvientes: «Este es Juan el Bautista. Él ha resucitado de entre los muertos, y por eso es que poderes milagrosos actúan en él».3 Porque antes Herodes había prendido a Juan, y lo había atado y puesto en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Felipe; 4 porque Juan le decía: «No te es lícito tenerla». 5 Y aunque Herodes quería matarlo, tenía miedo al pueblo, porque consideraban a Juan como un profeta.
vv. 6-12:
- 6 Pero cuando llegó el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó ante ellos y agradó a Herodes. 7 Por lo cual le prometió con juramento darle lo que ella pidiera. 8 Ella, instigada por su madre, dijo: «Dame aquí, en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista». 9 Y aunque el rey se entristeció, a causa de sus juramentos y de sus invitados, ordenó que se la dieran; 10 y mandó decapitar a Juan en la cárcel. 11 Trajeron su cabeza en una bandeja y se la dieron a la muchacha, y ella se la llevó a su madre. 12 Los discípulos de Juan llegaron y recogieron el cuerpo y lo sepultaron; y fueron y se lo comunicaron a Jesús».
Algo de Historia en Evangelio de Mateo: Capítulo 14
Recordemos que Israel estaba dominada por Roma. Los gobernantes eran figuras políticas –aunque judíos– manejadas por el imperio a su antojo. Y Herodes Antipas era gobernador tetrarca de Galilea y Perea, dos regiones judías. Jesús le llamó a Herodes, «zorro». En algunas versiones se usa el femenino, «zorra». Esta palabra de acuerdo con la Traducción lenguaje actual (TLA) afirma que en los escritos rabínicos «zorro» se usa para referirse a alguien inferior o de poco valor, es decir, un don nadie. El papá de este gobernante fue Herodes el Grande y fue en el gobierno de este último que nació Jesús.
Más de Herodes el Tetrarca
Parecería ser, que el asesinato de Juan el Bautista a manos de Herodes no era el único pecado de este gobernante. Lucas 3:19-20 lo registra así: «19 También Juan criticó públicamente a Herodes Antipas, el gobernador de Galilea, por haberse casado con Herodías, la esposa de su hermano, y por muchas otras injusticias que había cometido. 20 Así que Herodes metió a Juan en la cárcel, agregando a sus muchos pecados uno más» (NTV). Posteriormente lo mandó a decapitar.
El Concepto de Tetrarca
- m. Señor de la cuarta parte de un reino o provincia.
- m. Gobernador de una provincia o territorio.[1. https://dle.rae.es/tetrarca?m=form. Consultado el 04/01/2025.]
¿Había Resucitado Juan el Bautista?
Leamos nuevamente los vv. 1-2: «Por aquel tiempo, Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús, 2 y dijo a sus sirvientes: «Este es Juan el Bautista. Él ha resucitado de entre los muertos, y por eso es que poderes milagrosos actúan en él».
La muerte de Juan el Bautista ya había sucedido como vemos en la narración del v.3 en adelante. Sin embargo, Herodes erróneamente piensa que Juan había resucitado y «por eso es que poderes milagrosos» actuaban en él. Pero sabemos que realmente era Jesús quien hacía los milagros.
¿Cuál era —Entre Otros— el Pecado de Herodes?
Repasemos el trasfondo de la unión que Herodes sostenía con Herodías: «Hija de Aristóbulo, hermanastro de Antipas, Se había casado con su propio tío, Herodes Filipo, del cual había tenido una hija, Salomé. Pero Antipas la persuadió a que abandonara a su marido y se casará con él, no obstante que él —Herodes Antipas— estaba casado con la hija del rey Aretas (la cual se refugió junto a su padre, tras lo cual se suscitó una guerra)».[2. Comentario Bíblico Moody Nuevo Testamento. Editorial Portavoz 1962. Pág. 26. Consultado el 04/01/2025. Énfasis añadido.]
¿Quién era el rey Aretas?
De acuerdo con el Bibliatodo Diccionario, «Irritado además por las disputas fronterizas, Aretas atacó a Antipas y lo derrotó. Entonces el emperador Tiberio ordenó a Vitelio, gobernador de Siria, que prendiera a Aretas vivo o muerto. Vitelio, aunque tampoco era partidario de Antipas, movilizó sus fuerzas, pero debido a la muerte en el año 37 E.C. de Tiberio, la campaña contra Aretas no se llevó a cabo. Calígula, sucesor de Tiberio, cambió por completo la política exterior, nombró a Agripa I en lugar de Antipas y permitió que Aretas gobernase en Damasco. Se ha encontrado una moneda de Damasco de aquel tiempo que lleva una inscripción de Aretas».[3. https://www.bibliatodo.com/Diccionario-biblico/aretas Consultado el 04/01/2025.]
Evangelio de Mateo: Capítulo 14:13-21: Jesús Alimenta a más de Cinco mil Personas
vv. 13-15:
- «13 Al oír esto, Jesús se fue de allí en una barca, solo, a un lugar desierto; y cuando las multitudes lo supieron, lo siguieron a pie desde las ciudades. 14 Cuando Jesús desembarcó, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos y sanó a sus enfermos. 15 Al atardecer se acercaron los discípulos, diciendo: «El lugar está desierto y la hora ya es avanzada; despide, pues, a las multitudes para que vayan a las aldeas y se compren alimentos».
vv. 16-18:
- «16 Pero Jesús les dijo: «No hay necesidad de que se vayan; denles ustedes de comer». 17 Entonces ellos dijeron*: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces». 18«Traigan acá los panes y los peces», les dijo».
vv. 19-21:
- «19 Y ordenando a la muchedumbre que se sentara sobre la hierba, Jesús tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo los alimentos. Después partió los panes y se los dio a los discípulos y los discípulos a la multitud. 20 Todos comieron y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos: doce cestas llenas. 21 Y los que comieron fueron unos 5,000 hombres, sin contarlas mujeres y los niños» (NBLA).
Este acontecimiento, de acuerdo con Juan 6:4 ocurrió cerca de la Pascua. Aproximadamente, un año antes de la muerte de Jesús.
- «Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos».
«denles ustedes de comer» y el Evangelio de Mateo: Capítulo 14:16
En el registro de Mateo, el Señor les presenta un reto: «denles ustedes de comer». El recuento de Juan 6 es algo diferente. Leamos: «5 Cuando Jesús alzó los ojos y vio que una gran multitud venía hacia Él, dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan para que coman estos?». 6 Pero decía esto para probarlo, porque Él sabía lo que iba a hacer» (NBLA).
En ambos casos la intención de Jesús «al encargarles esto era hacerles sentir que la asociación con él incluye la provisión para toda necesidad».[4. Comentario Bíblico Moody Nuevo Testamento. Editorial Portavoz 1962. Pág. 27. Consultado el 04/01/2025.]
¿Podrían los Discípulos Hacer un Milagro Sobrenatural?
Sí. Pero no de este tipo. Sin embargo, esto nos puede dejar una lección. Las respuestas que le dieron a Jesús son humanamente normales: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces» (Mateo 14:17) y cuando le preguntó a Felipe dónde comprarían pan, su respuesta fue: «Doscientos denarios de pan no les bastarán para que cada uno reciba un pedazo» (Juan 6:7). De igual manera, Andrés —uno de los discípulos de Jesús parece haberse olvidado de las posibilidades divinas con Jesús: «8 Uno de Sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, dijo a Jesús: 9 «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero ¿qué es esto para tantos?» (Juan 6:8-9 — NBLA).
La pregunta para nosotros: ¿Cómo hubiéramos podido responder ante una situación como esta?
«doscientos denarios» (Juan 6:7)
En su evangelio, Juan registra «doscientos denarios». ¿Era posible que los discípulos tuvieran tal cantidad de dinero? Posiblemente no. Sin embargo, es tal la multitud que ni aun ese dinero alcanzaría para satisfacer la multitud. La mención de Juan sobre el dinero nos ayuda a vislumbrar lo maravilloso de este milagro.
La Nueva Traducción Viviente traduce el v. 7 de Juan 6 así: «Felipe contestó: —¡Aunque trabajáramos meses enteros, no tendríamos el dinero suficiente para alimentar a toda esta gente!».
El denario era una moneda de plata romana. Equivalía a la dracma griega. De acuerdo con Mateo 20:2 era la paga a un trabajador por un día de salario: «Acordó pagar el salario normal de un día de trabajo y los envió a trabajar» (NTV).
Comentario Bíblico Moody Nuevo Testamento
En su página 152, y comentando sobre Juan 6:7 registra:
- «Un jornalero con una familia promedio de cinco personas probablemente gastaba en alimentos la mitad de su ingreso diario. Suponiendo que la familia comiera tres veces al día, puede concluirse que medio denario habría bastado para el alimento de un día, o sea, quince raciones. Un denario entero bastaría para dos días, o treinta raciones. Doscientos denario habrían provisto una comida para 6.000 personas».[5. Comentario Bíblico Moody Nuevo Testamento. Editorial Portavoz 1962. Pág. 152. Consultado el 04/01/2025.]
Una vez más, vemos la imposibilidad del hombre para haberle provisto a una muchedumbre alimento. Tanto, que juntaron 12 canastas / cestas «con lo que sobró». Y no hablamos de las sobras. Fue de lo que no se comieron.
5.000 hombres sin Incluir Mujeres ni Niños
Finalmente, el v. 21 indica que se alimentó a «unos 5.000 hombres … además de las mujeres y los niños» (NTV). La palabra «hombres» es del griego «andres» y se refiere exclusivamente a «varón, varones, marido, un hombre».[6. https://bibliaparalela.com/greek/435.htm. Consultado el 94/01/2025.]
Evangelio de Mateo: Capítulo 14:22-33: Jesús Camina Sobre las Aguas
vv. 22-25:
- «22 Enseguida Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y fueran delante de Él a la otra orilla, mientras Él despedía a la multitud. 23 Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar; y al anochecer, estaba allí solo. 24 Pero la barca ya estaba muy lejos de tierra, y era azotada por las olas, porque el viento era contrario. 25 A la cuarta vigilia de la noche (3 a 6 a.m.), Jesús vino a ellos andando sobre el mar».
v. 22: «enseguida Jesús hizo / Jesús insistió»
Mateo registra que «Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca» (Mateo 14:22). La NTV traduce este mismo versículo de la siguiente manera: «Jesús insistió en que los discípulos regresaran a la barca». A lo mejor no notamos apremio en ambas frases. Pero cuando leemos el Evangelio de Juan 6 —el mismo capítulo que usé anteriormente— notaremos la razón de este apremio:
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- «14 Cuando todos vieron este milagro, dijeron: «De veras éste es el profeta que tenía que venir al mundo». 15 Jesús se dio cuenta de que la gente quería llevárselo a la fuerza para hacerlo su rey. Por eso se fue a lo alto del cerro, para estar solo» (Juan 6:14-15 — TLA).
Jesús se había quedado en tierra. Sus discípulos habían ido mar adentro, hacia Capernaúm.
vv. 26-31:
- «26 Y los discípulos, al ver a Jesús andar sobre el mar, se turbaron, y decían: «¡Es un fantasma!». Y de miedo, se pusieron a gritar. 27 Pero enseguida Jesús les dijo: «Tengan ánimo, soy Yo; no teman». 28 Y Pedro le respondió: «Señor, si eres Tú, mándame que vaya a Ti sobre las aguas». 29 «Ven», le dijo Jesús. Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús. 30 Pero viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó: «¡Señor, sálvame!». 31 Al instante Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?».
El Señor Inicia Su Caminata en el Mar
La barca en la que se encontraban los discípulos había navegado unos cinco o seis kilómetros mar adentro (Mateo 14:19 — NTV). De acuerdo con el relato, Jesús decidió caminar sobre el mar en dirección a la barca. Y no es que lo hubieran dejado abandonado a propósito. El relato nos muestra una vez más la divinidad del Hijo de Dios.
Los discípulos habían visto la manifestación de Dios encarnado en Mateo 8:23-27 (Leerlo). Ahora, aunque el viento era contrario y la barca era azotada por las olas, Jesús no se encontraba con ellos. De ahí, cuando lo vieron acercarse caminando sobre las aguas la reacción de ellos fue de temor y clamaron: «¡Es un fantasma!» (v. 26).
Su temor era apenas lógico. Ver a alguien caminar sobre las aguas en medio de una tormenta y añadirle el temor a naufragar el ver a un «fantasma» no sería fácil.
Pedro Empieza a Caminar Sobre las Aguas (vv. 28-29)
Es claro que ambos —Jesús y Pedro— habían sobrenaturalmente quebrantado la ley de la gravedad. Otra vez, vemos la Divinidad del Hijo de Dios en acción y en Sus palabras: «¡Tened ánimo, Yo soy no temáis!» (Mateo 14:27 — Biblia Textual IV Edición. De igual manera en la RV60. Leer, Éxodo 3:14; Juan 8:58).
Pero ¿qué le pasó a Pedro? Él mismo le pide al Señor: «… si eres Tú, mándame que vaya a Ti sobre las aguas» (Mateo 14:28), Y la simple respuesta de Jesús fue: «Ven» (v. 29). Una vez en el agua, Pedro caminó hacia Jesús. Pero en un momento quitó la vista del Señor y «viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó: «¡Señor, sálvame!» (v. 30). Y el Señor extendió Su brazo lo asió con Su mano y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?» (v. 31).
Hebreos 12:2
- «puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, despreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios».
De acuerdo con el anterior versículo en ¿quién debemos tener puestos nuestros ojos? ¡En Jesús! Cuando los empezamos a colocar en nuestras circunstancias —el viento que sopla fuertemente o las olas que baten nuestras vidas— empezamos a «hundirnos» y aunque Él nos rescata sufrimos —y espero— de una leve duda. ¿Qué hacer? Volver a poner nuestros ojos en Jesús el cual ha extendido Su brazo dándonos una vez más Su mano.
vv. 32-35:
- «32 Cuando ellos subieron a la barca, el viento se calmó. 33 Entonces los que estaban en la barca lo adoraron, diciendo: «En verdad eres Hijo de Dios». 34 Terminada la travesía, bajaron a tierra en Genesaret» (NBLA).
Adoración al Hijo de Dios: Evangelio de Mateo 14:30-31
Despues de este hecho sobrenatural y haberse calmado el viento, lo adoraron reconociendo Su Divinidad: «En verdad eres Hijo de Dios» (v. 31).
En Tierra de Generaset: Mateo 14:35-36
- «35 Cuando la gente reconoció a Jesús, la noticia de su llegada corrió rápidamente por toda la región, y pronto la gente llevó a todos los enfermos para que fueran sanados. 36 Le suplicaban que permitiera a los enfermos tocar al menos el fleco de su túnica, y todos los que tocaban a Jesús eran sanados» (NTV).
En el anterior pasaje, vemos un aspecto interesante que sucedió en la mujer con el flujo de sangre:
- «20-21 En el camino, pasaron por donde estaba una mujer que había estado enferma durante doce años. Su enfermedad le hacía perder mucha sangre. Al verlos pasar, la mujer pensó: «Si tan sólo pudiera tocar el manto de Jesús, con eso quedaría sana». Entonces se acercó a Jesús por detrás y tocó su manto. 22 Jesús se dio vuelta, vio a la mujer y le dijo: «Ya no te preocupes, tu confianza en Dios te ha sanado» (Mateo 9:20-22 — TLA).
El Poder de Jesús
¿Por qué los habitantes enfermos de Genesaret querrían tocar el borde del manto de Jesús? Posiblemente porque ya habían escuchado del milagro realizado en la mujer con el flujo de sangre. Así, terminamos el Evangelio de Mateo: Capítulo 14.
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