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Nota: A menos que se diga lo contario, las citas son tomadas de la Nueva Biblia de las Américas — NBLA.

Por, Luke Wayne
9 de noviembre de 2018

Apocalipsis: ¿Es la «novia de Cristo» un «dios madre»?

Una de las afirmaciones centrales de la IDSMM es que, además de Dios Padre, existe también un «dios madre» que es una eterna «imagen femenina de Dios» y es cocreadora con Dios. Entre los principales lugares a los que acuden para tratar de fundamentar esta afirmación están los pasajes sobre la «Esposa de Cristo» al final del Apocalipsis.

  • «El Espíritu y la esposa dicen: ‘Ven’. Y el que oye, diga: ‘Ven’. Y el que tiene sed, venga; y el que desee, que tome gratuitamente del agua de la vida» (Apocalipsis 22:17).

Modalismo: Antigua y Moderna Herejía

Los seguidores de la IDSMM son modalistas. Creen que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son la misma persona. Por lo tanto, para ellos, la novia de Cristo es, por definición, novia del Padre y del Espíritu ya que todos son solo diferentes papeles desempeñados por la misma persona. Así, el Espíritu y la Novia que juntos dicen «ven» son nuestro Padre y nuestra Madre celestiales. La lógica es intrínsecamente forzada. Usted tiene que aceptar sus creencias erróneas antes de que pueda empezar a leer el versículo de esa manera. Pero los problemas con esta afirmación son más profundos que eso.

¿Quién es la Novia?

Antes de examinar directamente los versículos de Apocalipsis, es importante establecer un pequeño trasfondo. La idea y el lenguaje de la «novia» de Dios no son nuevos en el Apocalipsis. Están presente en gran parte de la Biblia. Pero la novia no es una diosa ni ningún tipo de ser celestial. Es el pueblo del pacto de Dios. Por ejemplo, a lo largo de los profetas, se dice repetidamente que el Israel de la Antigua Alianza es la novia de Dios y que Él es su esposo. Por ejemplo, Isaías escribe:

Isaías
  • 54:5: «Porque tu esposo es tu Hacedor, El SEÑOR de los ejércitos es Su nombre; Y tu Redentor es el Santo de Israel, Que se llama Dios de toda la tierra».
  • 62:5: «Porque como el joven se desposa con una virgen, Se desposarán contigo tus hijos; Y como se regocija el esposo por la esposa, Tu Dios se regocijará por ti».
El Lenguaje de Ezequiel y Otros Profetas

Los profetas también reprenden a Israel por su idolatría utilizando este tipo de lenguaje. Un ejemplo es con Ezequiel:

  • «¡Mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a extraños!» (Ezequiel 16:32).

El libro de Oseas también está muy dedicado a esta imagen de Dios como esposo de Israel, que es una novia infiel. La novia de Dios no es un segundo ser eterno. Es la comunidad de Su pueblo con la que ha hecho un pacto como el del matrimonio. Y esto tampoco desaparece después del Viejo Pacto. Por ejemplo, Pablo habla de la Iglesia, el pueblo de la Nueva Alianza, como una novia desposada con Jesús. Escribe a los creyentes de Corinto:

  • «Porque celoso estoy de ustedes con celo de Dios; pues los desposé a un esposo para presentarlos como virgen pura a Cristo» (2ª Corintios 11:2).

Del mismo modo, al instruir a los efesios sobre el matrimonio, explica:

Efesios 5:25-27
  • «Maridos, amen a sus mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio Él mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada».
El Matrimonio Terrenal: Solo una Imagen del Gran Matrimonio Entre Cristo y Su Pueblo

Como sigue diciendo Pablo:

  • «Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia; 30 porque somos miembros de Su cuerpo. 31 POR ESTO EL HOMBRE DEJARÁ A SU PADRE Y A SU MADRE, Y SE UNIRÁ A SU MUJER, Y LOS DOS SERÁN UNA SOLA CARNE. 32 Grande es este misterio, pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia» (Efesios 5:29-32).
Sin Ambigüedades

Aquí, Pablo no es ambiguo. Citando el Génesis, donde se estableció por primera vez el matrimonio, Pablo enseña que incluso este hablaba de «Cristo y la iglesia». De hecho, los miembros de la iglesia son miembros del cuerpo de Cristo. Así la iglesia es la novia de Cristo y, por lo tanto, ¡los dos son una sola carne! Al llegar a Apocalipsis, ya hay una realidad claramente establecida de que la novia de Cristo es la iglesia, el pueblo del pacto, no un segundo ser divino.

La Novia en Apocalipsis

Entonces, ¿nos da Apocalipsis alguna razón para pensar que habla de una esposa de Cristo distinta del resto de las Escrituras? No. Al contrario, nos da muchas pruebas para confirmar que tiene la misma idea en mente. Que la esposa de Cristo es la comunidad de los santos. La primera mención directa de la «esposa» aparece en Apocalipsis 19:

  • 7-8: «Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a Él la gloria, Porque las bodas del Cordero han llegado y Su esposa se ha preparado. 8 Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, Porque las acciones justas de los santos son el lino fino».
Para Quién es el Término Novia

Aquí vemos que la novia viene vestida con «las acciones justas de los santos». Esto parece afirmar que el término «novia» se utiliza para referirse al pueblo de Dios, al igual que en otras partes de la Escritura. El tema se retoma en Apocalipsis 21:

  • 2-3: «Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo. 3 Entonces oí una gran voz que decía desde el trono: ‘El tabernáculo de Dios está entre los hombres, y Él habitará entre ellos y ellos serán Su pueblo, y Dios mismo estará entre ellos’».
Lo que Está Sucediendo Aquí

Note lo que está pasando aquí. Cuando la novia viene ataviada para su esposo y el novio toma a Su esposa, ¿qué se nos dice? Lea nuevamente: «El tabernáculo de Dios está entre los hombres, y Él habitará entre ellos, y ellos serán Su pueblo, y Dios mismo estará entre ellos». El matrimonio del Cordero con Su novia no es la unión de un dios masculino y femenino. ¡Es la unión de Dios y los hombres! Estos hombres serán ahora el pueblo de Dios y Él es su Dios para siempre.

¿Quién es la «novia»?

Claramente es el pueblo de Dios. De hecho, esto es lo que mejor explica por qué esta novia no es representada como una mujer, sino como una ciudad entera. Y a medida que avanza el capítulo, se dice que las piedras fundamentales de la ciudad llevan los nombres de los doce Apóstoles (Apocalipsis 21:14). Los Apóstoles no ponen los cimientos de una madre celestial eterna que ya existía antes de que ellos fueran creados. Eso ni siquiera tiene sentido. Sin embargo, los Apóstoles sí ponen los cimientos de la Iglesia. La ciudad no es una deidad femenina. Es la comunidad de los elegidos de Dios.

Finalmente, Apocalipsis 22:17

Llegamos al pasaje citado con más frecuencia por la IDSMM: Apocalipsis 22:17. Sin embargo, ¿de qué habla el capítulo 22? ¿Quién ordena a quién que venga? La esperanza de Apocalipsis 22 es la inminente venida de Jesús para rescatar a su pueblo. Observe las palabras de aliento de Jesús:

«Por tanto, Yo vengo pronto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro» (Apocalipsis 22:7).

Unos versículos más adelante, Él vuelve a asegurarlo:

  • «Por tanto, Yo vengo pronto, y Mi recompensa está conmigo para recompensar a cada uno según sea su obra. 13 Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin» (Apocalipsis 22:12-13).

Cómo Cierra el Capítulo

  • «El que testifica de estas cosas dice: ‘Sí, vengo pronto’. Amén. Ven, Señor Jesús» (Apocalipsis 22:20).

Jesús promete venir. Nuestra esperanza está en su venida. El autor incluso le ruega: «Ven, Señor Jesús». Así, con esto como el contexto circundante, leemos:

  • «El Espíritu y la esposa dicen: ‘Ven’. Y el que oye, diga: ‘Ven’. Y el que tiene sed, venga; y el que desee, que tome gratuitamente del agua de la vida» (Apocalipsis 22:17).

¿A Quién Vienen el Espíritu y la Esposa?

A Jesús ¡quien viene a tomar a Su novia para Sí y a ser Su Dios para siempre! Nosotros, el pueblo de Dios, le decimos a nuestro novio y el Espíritu Santo clama también en nuestro interior: «¡Ven!». Que todos los que escuchen las palabras de esta profecía se unan al coro de «¡Ven!». ¿Quién queremos que venga? ¡El Señor Jesús! (Apocalipsis 22:20).

Conclusión

Como puede ver, estos pasajes no tienen absolutamente nada que ver con el concepto no bíblico de una diosa eterna y cocreadora. Tienen todo que ver con la idea muy bíblica de que Dios ha hecho un pacto con Su pueblo y consumará ese pacto en Cristo. ¿Cuándo? En el siglo venidero y estará con Su pueblo para siempre. Por lo tanto, la enseñanza de la IDSMM pierde completamente el punto de cada uno de estos pasajes. Más bien, trata de desviar su esperanza y su adoración a un falso Cristo y una falsa diosa. Así, lo aleja del Dios verdadero y viviente, buscando privarlos de la misma esperanza a la que estos pasajes realmente apuntan.

Por Carlos E. Garbiras

Carlos Enrique Garbiras es Director general en Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana (MIAPIC). Actualmente, sirve en predicación y enseñanza de la Palabra de Dios en Bogotá, donde dirige además la Escuela de Estudios Teológicos MIAPIC.

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