La Transubstanciación y Juan 6:51-55

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Transubstanciación y Juan 6:51-55
Transubstanciación y Juan 6:51-55

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Por, Luke Wayne
23 de enero de 2017

¿Qué Dice Juan 6:51-55 Sobre la Transubstanciación?

La doctrina CR de la transubstanciación enseña que el pan y el vino de la Santa Cena se transforman literalmente (aunque de forma invisible) en la carne y la sangre del cuerpo humano de Jesús. Estos elementos se consideran objetos de adoración, ya que se cree que son Dios mismo físicamente presente. También son un medio sacramental de obtener la gracia de Jesucristo para los católicos romanos fieles que participan de ellos. Quizás el texto principal al que apelan los católicos romanos en defensa de esta doctrina es Juan 6:51-55 y las palabras de Jesús sobre comer Su carne y beber Su sangre.

Juan 6:51-55

  • «’Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguien come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que Yo también daré por la vida del mundo es Mi carne’. 52 Los judíos, por tanto, discutían entre sí, diciendo: ‘¿Cómo puede Este darnos a comer Su carne?’. 53 Entonces Jesús les dijo: ‘En verdad les digo, que si no comen la carne del Hijo del Hombre y beben Su sangre, no tienen vida en ustedes. 54 El que come Mi carne y bebe Mi sangre, tiene vida eterna, y Yo lo resucitaré en el día final. 55 Porque Mi carne es verdadera comida, y Mi sangre es verdadera bebida».

El Argumento de la ICR

Argumentan que Jesús afirma claramente que literalmente, hay que comer Su carne y Su sangre para alcanzar la vida eterna. Y que esto, se refiere al pan y al vino de la comunión que Jesús instituiría posteriormente. ¿Qué significaría si se aceptara esta interpretación? Que cualquiera que realice el acto físico de comer los elementos de la comunión tiene absolutamente garantizada la vida eterna. Nótese de nuevo que Jesús dice:

  • «El que come Mi carne y bebe Mi sangre, tiene vida eterna, y Yo lo resucitaré en el día final» (Juan 6:54).

Inmediatamente después, afirma:

  • «Como el Padre que vive me envió, y Yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por Mí» (Juan 6:57).

¿Qué Significa Esto?

Lo que signifique comer a Jesús, es decir, comer Su carne y beber Su sangre, a quien lo haga se le promete la vida eterna y la resurrección futura. Jesús jura por el Padre que lo envió que todo aquel que lo coma vivirá. De nuevo, sea lo que sea lo que Jesús quiere decir con «comerle», todo el que lo haga tiene vida eterna. Garantizada. El CR, sin embargo, niega tal garantía.

Igualmente, si alguien no come Su carne y sangre no tendrá vida eterna:

  • «Entonces Jesús les dijo: ‘En verdad les digo, que si no comen la carne del Hijo del Hombre y beben Su sangre, no tienen vida en ustedes’» (Juan6:53).

¿A qué se Refiere Esto?

Si esto se refiere a comer físicamente el cuerpo humano de Jesús en la forma del pan y el vino de la comunión, entonces también termina diciendo más de lo que el católico romano moderno pretendería. El hombre que realmente se arrepiente y cree en Cristo, pero muere antes de llegar a su primera misa católica, sigue destinado al infierno. Lo mismo ocurre con los fieles cristianos protestantes que comulgan sin que un sacerdote católico romano realice el milagro de la transubstanciación. Ellos también están destinados al infierno, ya que sus elementos de la comunión no se han transformado en el cuerpo y la sangre literales de Cristo.

La Lectura del Pasaje

Así, el pasaje afirmaría que todos los que realizan el acto físico de comer el pan y el vino en una misa católica se salvarán, pero aquel que no coma estos elementos no puede salvarse. Por lo tanto, la salvación se basa, en la realización de un ritual y no en la fe en Cristo. O el arrepentimiento del pecado, lo que sería contrario a todo lo que dice la Biblia. Un rápido vistazo al contexto muestra que esto no es en absoluto lo que Jesús tenía en mente. No se trataba de que aquellos que comieran Su carne y bebieran Su sangre simplemente tuvieran vida eterna.

Un tema recurrente en el Evangelio de Juan es el uso de analogías por parte de Jesús para expresar su propósito. El hecho, es que las personas no entienden lo que el Señor quiere decir si se toman esas imágenes al pie de la letra.

Pasajes Bíblicos

Pasajes en Juan

2:18-22
  • «Entonces los judíos le dijeron: ‘Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras?’. 19 Jesús les respondió: ‘Destruyan este templo, y en tres días lo levantaré’. 20 Entonces los judíos dijeron: ‘En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y Tú lo levantarás en tres días?». 21 Pero Él hablaba del templo de Su cuerpo. 22 Por eso, cuando resucitó de los muertos, Sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado».

Después de expulsar a los cambistas del templo de Jerusalén, Jesús dice a sus acusadores: «Destruyan este templo, y en tres días lo levantaré». Ellos piensan que se refiere al templo literal, pero Juan explica que Jesús se refiere en realidad a Su propio cuerpo.

3:1-18

El Señor le dice a Nicodemo que debe «nacer de nuevo». Él cree erróneamente que Jesús está hablando de un nacimiento literal. En realidad, está hablando de la regeneración por el Espíritu y la vida eterna a través de la fe.

4:7-14

Jesús le dice a la samaritana que debería buscar el agua viva que Él puede dar. Ella piensa que Jesús se refiere, literalmente, al agua. Él le explica que se refiere a la regeneración interior para vida eterna.

4:31-38

A Sus discípulos Jesús les dice que tiene un alimento que ellos desconocen. Ellos creen que se refiere, literalmente, a la comida física. Les explica entonces, que Su comida es para cumplir lo que el Padre le ha enviado a hacer, es decir, la salvación de muchos (incluidos los samaritanos).

7:37-39

En el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz: «Si alguien tiene sed, que venga a Mí y beba» y, «De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva». El pasaje deja claro que Jesús en realidad estaba hablando de venir a Él en fe y ser hecho nuevo al recibir el Espíritu Santo (regeneración).

Imágenes Físicas Para Hablar de la Realidad Espiritual

Podrían multiplicarse los ejemplos. Sin embargo, estos bastan para demostrar que Juan 6 se sitúa en medio de una larga serie de episodios en los que Jesús utiliza imágenes físicas para hablar de la realidad espiritual. Con mayor frecuencia de la fe, la regeneración por el Espíritu y la entrega por parte de Cristo de la vida eterna a los que creen. Varias de estas imágenes incluían comparaciones con la comida y la bebida.

Juan 6

Cuando llegamos a este capítulo encontramos a Jesús diciéndole a una multitud que deben comer Su carne y beber Su sangre para tener vida eterna, ellos toman Sus palabras literalmente y se horrorizan. La suposición más obvia parece ser que han malinterpretado las palabras Jesús ya que son figurativas y apuntan a otra cosa. Esto sería coherente con el resto de la narración de Juan. Este es el tipo de incidentes de la vida de Jesús que Juan se esfuerza por subrayar. Cuando leemos el pasaje, esto es exactamente lo que encontramos.

Después de la alimentación de los 5.000, hay multitudes que siguen a Jesús con la esperanza de ser alimentados de nuevo por Sus milagros.

Juan 6:26-29
  • «Jesús les respondió: ‘En verdad les digo, que me buscan, no porque hayan visto señales, sino porque han comido de los panes y se han saciado. 27 Trabajen, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el cual el Hijo del Hombre les dará, porque a Él es a quien el Padre, Dios, ha marcado con Su sello’. 28 Entonces le preguntaron: ‘¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?’. 29 Jesús les respondió: ‘Esta es la obra de Dios: que crean en el que Él ha enviado’».

Jesús nos dice desde el principio que les está ordenando que vengan a Él con fe en lugar de buscar comida literal, física. Incluso le preguntan sobre las «obras» plurales de Dios, pero Jesús responde con una sola obra singular: «Esta es la obra de Dios: que crean en el que Él ha enviado». Jesús continúa explicando:

  • «Jesús les dijo: ‘Yo soy el pan de la vida; el que viene a Mí no tendrá hambre, y el que cree en Mí nunca tendrá sed’» (Juan 6:35).

¿Cómo Participar de Jesús?

Como pan de vida participas viniendo y creyendo en Él. Es por la fe en Cristo que uno dejará de tener hambre y sed. Jesús está usando la imagen de la comida, pero está hablando de venir a Él con fe, como dice claramente unos versículos más adelante:

  • «Porque esta es la voluntad de Mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en Él, tenga vida eterna, y Yo mismo lo resucitaré en el día final» (Juan 6:40).

Promesas de Jesús

Jesús promete la vida eterna y la resurrección futura a «todo el que mira al Hijo y cree en Él». Esta es la realidad literal a la que corresponde su analogía alimentaria. A medida que seguimos leyendo, Jesús lo explica una vez más:

  • «Yo soy el pan de la vida. 49 Los padres de ustedes comieron el maná en el desierto, y murieron. 50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera. 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguien come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que Yo también daré por la vida del mundo es Mi carne» (Juan 6:48-51).

Vida Eterna: Creer en Jesús

Jesús comienza con la afirmación llana de que «el que cree en Él tenga vida eterna». Continúa diciendo: «Los padres de ustedes comieron el maná en el desierto, y murieron. 50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera». Obsérvese el paralelismo con la conversación anterior de Jesús con la samaritana.

Juan 4:11-14
  • «Ella le dijo: ‘Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? 12 ¿Acaso eres Tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo del cual bebió él mismo, y sus hijos, y sus ganados?’. 13 Jesús le respondió: ‘Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed, 14 pero el que beba del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que Yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna’».

El Alimento Temporal

Jesús está comparando el comer y el beber como actos físicos, que sólo pueden sostener temporalmente. Pero Él ofrece el don de la vida que da por el Espíritu, que es eterno y satisface plenamente. Jesús no le estaba diciendo a la mujer que bebiera físicamente algún líquido en particular que Él le daría. Tampoco le estaba diciendo a la multitud que comiera literalmente Su cuerpo humano. Estaba usando imágenes para ilustrar el hecho de que la regeneración y la vida eterna encontradas en Cristo a través de la fe satisfacen y sostienen. Ningún alimento o bebida podría hacerlo jamás. Jesús está hablando de venir a Él en fe para recibir vida eterna a través de Su muerte y resurrección. Como Jesús también explicó anteriormente a Nicodemo.

Juan 3:15-18
  • «para que todo aquel que cree, tenga en Él vida eterna. 16 ‘Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. 18 El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios’».

En lo que NO se Centra el Evangelio de Juan

En la comida de la comunión. Incluso en la narración de Juan de la Última Cena, no se menciona la discusión de Jesús sobre el pan y la copa. Ese no es el enfoque de Juan. En su lugar, él explica:

«Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado. Entonces los discípulos se regocijaron al ver al Señor. 21 Jesús les dijo otra vez: ‘Paz a ustedes; como el Padre me ha enviado, así también Yo los envío’» (Juan 20:20-21).

El Enfoque de Juan

Específicamente, Juan decidió informar sobre la vida y las enseñanzas de Jesús. Su objetivo era que el lector tuviera vida creyendo en Jesús. Este es el mensaje que fluye a través de todo el evangelio. En Juan 6, Jesús no hablaba del ritual de la Cena del Señor. Hablaba de la vida eterna en el Espíritu por la fe en Jesucristo. Él mismo lo dice hacia el final del pasaje:

  • «El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que Yo les he hablado son espíritu y son vida» (Juan 6:63).

Conclusión

Lejos de enseñar la transubstanciación, Juan 6:51-55 ni siquiera habla del pan y el vino en absoluto. Jesús dice: «Si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y también el pan que yo daré por la vida del mundo es mi carne». Está hablando de entregarse a Sí mismo en la cruz. «comer el pan» es acercarse a Él por la fe. Cuando dice: «El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo le resucitaré en el último día», está repitiendo lo que dijo previamente en el capítulo: «Todo el que mira al Hijo y cree en Él tendrá vida eterna, y yo mismo le resucitaré en el último día». «comer» o «beber» a Jesús es venir a Él con fe. Este es el punto que Jesús estaba señalando. Tal como Él diría más tarde.

Juan 11:25

«Jesús le contestó: ‘Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá’».

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