La Justificación por la Fe

La Justificación por la Fe: La Declaración Legal de Dios de la Serie Soteriología – MIAPIC.

La salvación es la obra soberana del Dios trino que rescata, transforma y restaura al ser humano para Su gloria eterna.

La Justificación por la Fe: La Declaración Legal de Dios

Introducción

La justificación es uno de los pilares centrales del evangelio y de la fe cristiana histórica. En ella se responde una de las preguntas más profundas del ser humano: ¿Cómo puede un pecador ser declarado justo delante de un Dios santo?

La Escritura enseña que el pecador es justificado no por obras, no por méritos religiosos, sino únicamente por la fe en Jesucristo. La justificación no es un proceso de transformación moral —eso corresponde a la santificación—, sino una declaración legal, definitiva y perfecta de Dios sobre el pecador que cree.

  • «Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo» (Romanos 5:1 — Nueva Biblia de las Américas — NBLA).

1. DEFINICIÓN BÍBLICA DE LA JUSTIFICACIÓN

En términos bíblicos, la justificación es el acto jurídico mediante el cual Dios:

  • Declara justo al pecador,
  • Perdona completamente sus pecados,
  • Y le imputa la justicia perfecta de Cristo.
    • «33 ¿Quién puede acusar de algo malo a los que Dios ha elegido? ¡Si Dios mismo los ha declarado inocentes! 34 ¿Puede alguien castigarlos? ¡De ninguna manera, pues Jesucristo murió por ellos! Es más, Jesucristo resucitó, y ahora está a la derecha de Dios, rogando por nosotros» (Romanos 8:33-34 — Traducción en lenguaje actual — TLA).

La justificación no significa que el creyente sea declarado «inocente» en el sentido de nunca haber pecado, sino que es declarado justo en Cristo, sobre la base de la obra redentora del Hijo.

2. EL PROBLEMA QUE LA JUSTIFICACIÓN RESUELVE

El ser humano no solo es pecador por conducta, sino culpable delante de la justicia divina:

  • Ha quebrantado la ley de Dios (1 Juan 3:4).
  • Está bajo condenación (Romanos 3:19).
  • Carece de justicia propia suficiente (Isaías 64:6).
    • «La Biblia nos lo dice: «Nadie es justo» (Romanos 3:10 — Traducción en lenguaje actual — TLA).

La justificación responde directamente a este problema legal delante de Dios: ¿cómo puede un culpable ser declarado justo sin que se viole la justicia divina?

La Justificación por la Fe

3. LA BASE DE LA JUSTIFICACIÓN: LA OBRA DE CRISTO

La justificación es posible únicamente porque Cristo:

  • • Vivió una vida perfecta (obediencia activa).
  • Murió una muerte sustitutiva (obediencia pasiva).
  • Satisfizo plenamente la justicia de Dios (Romanos 3:25–26).
    • «Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él» (2ª Corintios 5:21 — NBLA).

Cristo no solo quita nuestra culpa: nos reviste de Su justicia.

4. LA FE COMO EL ÚNICO MEDIO DE LA JUSTIFICACIÓN

La Escritura es enfática: la justificación es por la fe, no por obras, ni por sacramentos, ni por disciplina religiosa.

  • «Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley» (Romanos 3:28 — RV60).

La fe no es una obra meritoria, sino el instrumento por el cual recibimos la justicia de Cristo. La fe no salva por su valor propio, sino por Aquel en quien se confía.

5. LA IMPUTACIÓN: EL CORAZÓN DE LA JUSTIFICACIÓN

La Biblia enseña el principio de la imputación:

  • Nuestros pecados fueron imputados a Cristo (Isaías 53:6).
  • La justicia de Cristo es imputada al creyente (Romanos 4:5-8).
    • «BIENAVENTURADO EL HOMBRE CUYO PECADO EL SEÑOR NO TOMARÁ EN CUENTA» (Romanos 4:8 — NBLA).

Este intercambio glorioso es el corazón del evangelio.

La Justificación por la Fe

6. LA JUSTIFICACIÓN ES PERFECTA, COMPLETA Y DEFINITIVA

La justificación:

  • No es progresiva.
  • Tampoco se pierde por debilidad.
  • Y no depende del desempeño cristiano.
    • «Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús» (Romanos 8:1 — Nueva Traducción Viviente — NTV).

El creyente puede crecer en santidad, pero no crece en justificación: ya ha sido plenamente declarado justo.

7. JUSTIFICACIÓN Y OBRAS: LA RELACIÓN CORRECTA

Las buenas obras:

  • • No producen justificación, pero sí la evidencian.
    • «Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma» (Santiago 2:17 — RV60).

Las obras son el fruto de una fe viva, no la base de la aceptación delante de Dios.

IMPLICACIONES TEOLÓGICAS Y PASTORALES

  1. La justificación produce paz con Dios.
  2. Libera de la culpa y del temor al castigo eterno.
  3. Da seguridad eterna al creyente.
  4. Humilla al ser humano y glorifica completamente a Cristo.

CONCLUSIÓN DOCTRINAL Y APOLOGÉTICA: La Justificación por la Fe

La justificación por la fe es el corazón del evangelio. Negarla es corromper la gracia. Añadirle méritos humanos es destruir su fundamento. El creyente no es aceptado por lo que hace, sino por lo que Cristo hizo por él.

  • «para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús» (Romanos 3:26 — NBLA).

En MIAPIC afirmamos que la justificación es un acto soberano, legal, perfecto y eterno de Dios, basado exclusivamente en la obra de Cristo y recibido únicamente por la fe.

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Por Carlos E. Garbiras

Carlos Enrique Garbiras es Director general en Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana (MIAPIC). Actualmente, sirve en predicación y enseñanza de la Palabra de Dios en Bogotá, donde dirige además la Escuela de Estudios Teológicos MIAPIC.