No os hagáis tesoros en la tierra

Las palabras de Jesús acerca de no hacerse tesoros en la tierra suelen citarse para condenar cualquier posesión material o para promover una vida de pobreza absoluta. Sin embargo, una lectura cuidadosa del contexto muestra una enseñanza mucho más profunda sobre las prioridades del corazón.

No os hagáis tesoros en la tierra

Introducción

Uno de los textos más conocidos del Sermón del Monte es la exhortación de Jesús:

  • «19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan» (Mateo 6:19-20 — RV60).

Con frecuencia este pasaje se interpreta como una prohibición absoluta de poseer bienes materiales. Otros lo utilizan para afirmar que el cristiano debe renunciar a toda propiedad para agradar a Dios. ¿Es eso realmente lo que Jesús enseñó? La respuesta se encuentra en el contexto inmediato y en el conjunto de la enseñanza bíblica.

El texto en su contexto: No os hagáis tesoros en la tierra…

  • «19 No os hagáis tesoros en la tierra… 20 sino haceos tesoros en el cielo… 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Mateo 6:19-21 — RV60).

Este pasaje forma parte del Sermón del Monte (Mateo 5-7), donde Jesús contrasta la verdadera justicia del Reino con la religiosidad externa de los fariseos. Pero antes de hablar de los tesoros, Jesús había advertido contra:

Después continúa hablando de:

Todo el contexto gira alrededor de una misma pregunta: ¿Dónde está puesta la confianza y el afecto principal del creyente?

Lo que Jesús no está enseñando

  • No está prohibiendo toda posesión material
    • La Biblia nunca enseña que poseer bienes sea inherentemente pecaminoso.
      • Personajes fieles como: Abraham, Job, David, tuvieron abundantes recursos materiales y aun así fueron reconocidos como hombres de fe.
    • La riqueza no era el problema. El problema era la confianza depositada en ella.
  • No está ordenando una pobreza obligatoria para todos
    • Jesús no enseñó que cada creyente deba vender todas sus posesiones. Algunos discípulos tenían casas (Marcos 1:29; Juan 1:38-39).
    • La iglesia primitiva incluía creyentes con recursos económicos que apoyaban la obra del evangelio (Romanos 16). Lo que Cristo condena es la idolatría del dinero, no la administración responsable de los bienes.

¿Qué significa «hacerse tesoros en la tierra»?

La expresión describe una acumulación egoísta centrada en esta vida temporal. Jesús enfatiza tres características de los tesoros terrenales:

  1. Son temporales
    • La polilla destruye; el óxido consume; los ladrones roban y todo lo material es vulnerable. Nada de este mundo es permanente.
  2. Generan una falsa sensación de seguridad
    • Las riquezas prometen estabilidad, pero no pueden garantizar la vida, la salud, la salvación ni la eternidad. Por eso Jesús advierte contra poner la confianza última en aquello que puede desaparecer en cualquier momento.
  3. Capturan el corazón
    • La clave del pasaje aparece en Mateo 6:21: «porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón».
    • El asunto principal no es cuánto posee una persona. El asunto es qué gobierna sus afectos, prioridades y decisiones.

No os hagáis tesoros en el cielo: ¿Qué significa entonces hacerse tesoros en el cielo?

No se refiere a ganar la salvación por obras. La salvación es por gracia mediante la fe. Jesús habla de invertir la vida en aquello que tiene valor eterno. Incluye:

  • La obediencia a Dios.
  • La expansión del evangelio.
  • Las obras realizadas para la gloria de Cristo.
  • El servicio a los demás.
  • La fidelidad al Reino de Dios.

Todo lo que se hace para Cristo tiene un valor que trasciende esta vida.

La conexión con Mateo 6:24

Inmediatamente después Jesús declara:

  • «Ninguno puede servir a dos señores… No podéis servir a Dios y a las riquezas» (RV60).

Esto confirma el sentido del pasaje. La cuestión central es la lealtad. No se trata simplemente de dinero. Se trata de adoración. El corazón humano siempre servirá a aquello que considere su mayor tesoro.

CLAVE HERMENÉUTICA
El error más común consiste en convertir este texto en una prohibición absoluta contra cualquier posesión material.
Sin embargo, el contexto muestra que Jesús está hablando de prioridades espirituales, lealtades del corazón, confianza en Dios y perspectiva eterna.
La enseñanza no es, «No tengas bienes». Es, «No permitas que los bienes te tengan a ti».
NOTA APOLOGÉTICA
Este pasaje refuta dos errores opuestos.
El materialismo secular, que convierte las riquezas en el propósito de la vida.
Y también ciertas expresiones de la teología de la prosperidad, que presentan la acumulación material como evidencia principal del favor divino.
Jesús dirige la atención del creyente hacia las realidades eternas y no hacia la búsqueda obsesiva de riqueza terrenal.

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Por Carlos E. Garbiras

Carlos Enrique Garbiras es Director general en Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana (MIAPIC). Actualmente, sirve en predicación y enseñanza de la Palabra de Dios en Bogotá, donde dirige además la Escuela de Estudios Teológicos MIAPIC.