De acuerdo con las Escrituras, ¿Qué es un Evangelista?
«Oficio, don o título: un llamado que nace del Espíritu y es reconocido por la iglesia».
¿Qué es un Evangelista?
En los últimos años ha crecido el uso de títulos ministeriales como evangelista, profeta o apóstol en diversos contextos cristianos. Recientemente, un pastor nos compartió que otro hermano había sido «nombrado evangelista» por su iglesia y deseaba prepararse para ejercer fielmente ese ministerio —una actitud sin duda loable.
Sin embargo, este caso plantea preguntas fundamentales:
- ¿Qué entiende la Biblia por «evangelista»?
- ¿Se trata de un don espiritual, un oficio eclesial o simplemente un título honorífico?
- ¿Debe su reconocimiento surgir de una decisión individual o del discernimiento comunitario de la iglesia local?
Estas no son cuestiones meramente técnicas, sino asuntos de fidelidad bíblica, orden eclesial y humildad ministerial. En esta sección exploraremos lo que dice la Escritura sobre el evangelista, su función en el cuerpo de Cristo y cómo la iglesia debe reconocer —no crear— lo que el Espíritu Santo ya ha concedido.
1. El Evangelista en el Nuevo Pacto: Tres Textos Clave
La palabra griega, «εὐαγγελιστής» (euangelistēs) aparece solo tres veces en el Nuevo Pacto. Estos pasajes no son simples menciones casuales, sino que ofrecen una visión coherente del carácter, función y reconocimiento de este ministerio.
1.1. Hechos 21:8: Felipe y su Oficio
- «Al día siguiente partimos y llegamos a Cesarea, y entrando en la casa de Felipe, el evangelista, que era uno de los siete, nos quedamos con él» (Nueva Biblia de las Américas — NBLA — Énfasis añadido).
Este es el único caso en el NP donde alguien es llamado explícitamente «el evangelista». Felipe, originalmente uno de los siete diáconos (Hechos 6:5), desarrolló su ministerio:
- Predicó con poder en Samaria (Hechos 8:5–8).
- Guió al eunuco etíope a la fe mediante la explicación de las Escrituras (Hechos 8:26–35).
- Habitaba en Cesarea donde crió a sus hijas profetisas (Hechos 21:9).
1.1.1. Implicaciones
- El título no es asignado por él mismo, sino reconocido por la comunidad (Lucas lo registra como dato histórico).
- Su ministerio es itinerante, misionero y centrado en la proclamación a no judíos.
- No se le llama «pastor» ni «apóstol», sino evangelista, lo que sugiere una función distinta.
1.2. Efesios 4:11 — Cristo Constituyó Evangelistas
- «Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros» (Reina Valera 1960 — RV60 — Énfasis añadido).
Aquí, Pablo presenta al evangelista como uno de los ministerios que Cristo mismo dio a la iglesia. Importante:
- El verbo «constituyó» (gr. edōken de didómi «dio») indica que el origen del ministerio es divino, no humano.
- El evangelista aparece antes que pastores y maestros, lo que puede reflejar su papel fundacional en contextos no alcanzados.
- Su propósito, junto con los demás ministerios, es «a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo» (Efesios 4:12 — RV60).
1.2.1. Implicación Teológica
El evangelista no es un «predicador ocasional», sino un ministerio instituido por Cristo para la misión y madurez de la iglesia.
1.3. 2ª Timoteo 4:5: «Haz obra de evangelista»
- «Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio» (RV60 — Énfasis añadido).
Pablo exhorta a Timoteo, quien claramente ejercía el oficio de pastor en Éfeso (1ª Timoteo 1:3), a que también haga «obra de evangelista». Esto revela que:
- La obra del evangelista es una actividad específica que puede ser ejercida incluso por pastores.
- No se le dice «sé evangelista», sino «haz obra de evangelista», lo que sugiere que se trata de una función, no solo de una identidad fija.
- El evangelismo no es opcional para ningún líder: es parte esencial del ministerio cristiano.
2. ¿Don, Oficio o Título?
A la luz de los textos anteriores, podemos concluir:
| CATEGORÍA | ¿APLICA AL EVANGELISTA? | EXPLICACIÓN |
|---|---|---|
| Don espiritual | Sí | El Espíritu concede la capacidad de proclamar el evangelio con claridad, poder y fruto (1ª Corintios 12:7–11). |
| Oficio eclesial | Sí | La iglesia reconoce y confirma a quienes ejercen este ministerio de forma estable y fructífera (Hechos 21:8; Efesios 4:11). |
| Título honorífico | No | La Biblia nunca usa «evangelista» como etiqueta de prestigio, sino como descripción de una función real y verificable. |
El evangelista bíblico es alguien a quien el Espíritu ha dotado con un don especial para la proclamación del evangelio, y a quien la iglesia ha reconocido públicamente por su fidelidad, fruto y carácter.
3. ¿Quién lo Reconoce: Un Pastor o la Comunidad?
La práctica neotestamentaria es clara:
- En Hechos 6, la iglesia elige a los siete «de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría» (v. 3).
- En Hechos 13, la iglesia que estaba en Antioquía, «Ministrando estos al Señor, y ayunando», oye al Espíritu y envía a Bernabé y a Saulo.
- En 1ª Timoteo 4:14, el don de Timoteo fue confirmado «por la imposición de manos del presbiterio» (no de un solo líder).
Por tanto, el reconocimiento del evangelista debe ser comunitario, no unilateral. Un pastor puede proponer, pero la iglesia debe discernir, confirmar y comisionar.
Conclusión: Más allá del título, el llamado
Llamar a alguien «evangelista» no es incorrecto —si se hace con fundamento bíblico, madurez espiritual y reconocimiento eclesial. Pero convertirlo en un título vacío, otorgado sin fruto, sin carácter y sin comunidad, es una distorsión del diseño apostólico.
El verdadero evangelista no busca ser llamado así, sino llevar a Cristo a los que no lo conocen. Y la verdadera iglesia no se apresura a dar títulos, sino a formar, probar y enviar siervos fieles.
«Porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien el Señor alaba»
(2ª Corintios 10:18 — NBLA).
Fuentes y Comentarios Recomendados
Para quienes deseen profundizar en el estudio bíblico del ministerio de evangelista, recomendamos las siguientes fuentes, todas desde una perspectiva evangélica y comprometida con la autoridad de las Escrituras:
- Stott, John R. W.: La predicación genuina y Efesios: La carta de la gracia soberana. Stott enfatiza que el evangelista es un «mensajero del evangelio» cuyo rol sigue siendo vital en la misión de la iglesia.
- Thielman, Frank: Ephesians (Baker Exegetical Commentary). Ofrece un análisis técnico y equilibrado de Efesios 4:11, destacando que los evangelistas son «agentes de expansión del evangelio más allá de las fronteras de la iglesia existente».
- Schreiner, Thomas R.: 1, 2 Peter, Jude (The New American Commentary) y diversos ensayos sobre los dones ministeriales. Schreiner defiende la continuidad de los ministerios de Efesios 4:11, incluido el evangelista, siempre bajo la autoridad de la Palabra.
- Grudem, Wayne: Teología sistemática. En su capítulo sobre los dones espirituales, Grudem distingue claramente entre dones y oficios, y afirma que el evangelista es un «don de liderazgo especializado en la proclamación del evangelio a no creyentes».
Nota: Todos estos autores concuerdan en que, independientemente de la terminología usada, la iglesia necesita hoy hombres y mujeres que, con poder del Espíritu, lleven el evangelio a los perdidos con claridad, urgencia y fidelidad.
Referencia del modelo asistido por inteligencia artificial:
Qwen (modelo de lenguaje de inteligencia artificial). Alibaba Cloud. Consultado el 1 de octubre de 2025. Disponible en: https://qwen.ai
Nota: El contenido ha sido revisado, adaptado y validado teológicamente por el equipo académico de MIAPIC conforme a los cánones de la fe evangélica histórica.
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