Párrafo 460 del CIC: «y convertirse en un dios»

0
208
Párrafo 460 del CIC: «y convertirse en un dios»
Párrafo 460 del CIC: «y convertirse en un dios»

Visite También Nuestras Secciones, Catolicismo Romano y Religiones del Mundo

Abreviaturas: CR: Catolicismo Romano. IC: Iglesia Católica. ICR: Iglesia Católica Romana. CIC: Catecismo de la Iglesia Católica.

18 de diciembre de 2010

Párrafo 460 del CIC: «y convertirse en un dios»

En todos mis años de estudio del catolicismo romano nunca he oído que se afirme que nos convertiremos en dioses.  Tal enseñanza es, por supuesto, contraria a la Biblia (Isaías 43:10; 44:6,8; 45:5) y es sostenida por cultos no cristianos —en particular la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones).  Así que, cuando descubrí en el Catecismo de la Iglesia Católica (scborromeo.org/ccc.htm) un párrafo que sorprendentemente no era bíblico, tuve que mirarlo más de cerca.  Se trata de convertirse en dioses.

He reproducido el catecismo católico, con el contexto, para que podamos ver lo que se dice.  Los números en superíndice están en el original y representan notas a pie de página que igualmente he reproducido para que puedan ver a qué se refieren.

CIC 458

El Verbo se encarnó para que nosotros conociésemos así el amor de Dios: «En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él» (1 Jn 4, 9). «Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna» (Jn 3, 16).

459

El Verbo se encarnó para ser nuestro modelo de santidad: «Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí … «(Mt 11, 29). «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí» (Jn 14, 6). Y el Padre, en el monte de la Transfiguración, ordena: «Escuchadle» (Mc 9, 7;cf. Dt 6, 4-5). Él es, en efecto, el modelo de las bienaventuranzas y la norma de la Ley nueva: «Amaos los unos a los otros como yo os he amado» (Jn 15, 12). Este amor tiene como consecuencia la ofrenda efectiva de sí mismo (cf. Mc 8, 34).

460

El Verbo se encarnó para hacernos «partícipes de la naturaleza divina» (2 P 1, 4): «Porque tal es la razón por la que el Verbo se hizo hombre, y el Hijo de Dios, Hijo del hombre: para que el hombre al entrar en comunión con el Verbo y al recibir así la filiación divina, se convirtiera en hijo de Dios» (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses, 3, 19, 1). «Porque el Hijo de Dios se hizo hombre para hacernos Dios» (San Atanasio de Alejandría, De Incarnatione, 54, 3: PG 25, 192B). Unigenitus […] Dei Filius, suae divinitatis volens nos esse participes, naturam nostram assumpsit, ut homines deos faceret factus homo («El Hijo Unigénito de Dios, queriendo hacernos partícipes de su divinidad, asumió nuestra naturaleza, para que, habiéndose hecho hombre, hiciera dioses a los hombres»)1

461

Volviendo a tomar la frase de san Juan («El Verbo se encarnó»: Jn 1, 14), la Iglesia llama «Encarnación» al hecho de que el Hijo de Dios haya asumido una naturaleza humana para llevar a cabo por ella nuestra salvación. En un himno citado por san Pablo, la Iglesia canta el misterio de la Encarnación:

«Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo: el cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios, sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo, haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz» (Flp 2, 5-8; cf. Liturgia de las Horas, Cántico de las Primeras Vísperas de Domingos).

¿Es Realmente Cierto que una Persona Puede Convertirse en «un dios»?

¿Enseña la ICR que podemos convertirnos en dioses?  De nuevo, todas mis investigaciones me han llevado a creer lo contrario.  Entonces, ¿qué está pasando aquí?  Lo más probable es que esté diciendo que los cristianos, por el hecho de participar de la naturaleza divina de Cristo al habitar en nosotros (2ª Pedro 1:4), en cierto sentido «nos hacemos divinos», no por cambiar nuestra naturaleza, sino por la inhabitación de Cristo.  Esta puede ser la única explicación racional.

Sin embargo, no se da tal explicación en el contexto del párrafo 460 excepto para decir que somos hechos «partícipes de la naturaleza divina».  La nota hace referencia a 2ª Pedro 1:4, que dice: «Por ellas Él nos ha concedido Sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que ustedes lleguen a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de los malos deseos».

Está bien, esto tiene sentido; pero la redacción del Catecismo es errónea.  No nos convertimos en dioses ni seremos «como» dioses.  Hay que dejar muy claro este punto como lo afirma el CIC 460.

¿Por qué es Importante?

Esto es importante porque la ICR tiene tantos otros errores (por ejemplo, ganarse la salvación, el purgatorio, las indulgencias, el culto a María, etc.) que no se puede ignorar su potencial para avanzar hacia un error aún mayor.  ¿Por qué hay un fracaso tan profundo en aclarar lo que realmente se quiere decir?  Sin una explicación «contextual» detallada, una persona podría concluir muy fácilmente que su iglesia está promoviendo la idea de que las personas pueden convertirse en dioses.

¿Por qué NO se Trata Este Tema?

Esto es tan importante que debería abordarse.  Pero no se hace.  ¿Por qué?  No puedo decirlo con seguridad; pero tal vez sea porque, con los errores actuales de merecer la gracia y ganar la vida eterna a través de nuestras obras, podemos ver una elevación del hombre y su capacidad de salvarse a sí mismo-con la ayuda de Cristo, por supuesto.  Quién sabe qué «nuevas» revelaciones concernientes al hombre serán reveladas a través de la Sagrada Tradición Católica Romana.

  1. Santo Tomás de Aquino, Oficio de la festividad del Corpus, Of. de Maitines, primer Nocturno, Lectura I.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí