¿Debemos Utilizar Términos sin Género Masculino o Femenino Cuando nos Referimos al Dios de la Biblia?¿Debemos Utilizar Términos sin Género Masculino o Femenino Cuando nos Referimos al Dios de la Biblia?

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Título Original: ¿Debemos Utilizar Términos sin Género Masculino o Femenino Cuando nos Referimos al Dios de la Biblia?

NOTA: A menos que se diga lo contrario, las citas son tomadas de la Nueva Biblia de las Américas.

Abreviaturas: TLA: Traducción en lenguaje actual.

21 de diciembre de 2013

El Dios de la Biblia: ¿Sin Género Masculino o Femenino?

Al referirnos al Dios de la Biblia, no debemos utilizar términos masculinos y/o femeninos. En la Biblia, cada palabra es inspirada. Todo lo que Dios nos ha transmitido es por una razón. Si adoptamos la ideología políticamente correcta imponiéndola sobre la Biblia con relación al uso de pronombres masculino, femenino o neutro, ¿qué impedirá que otros alteren otras palabras de las Escrituras que no se ajustan a su perspectiva políticamente correcta, de igualdad de género en lo que se refiere a cosas como el oficio del anciano masculino?

  • «Y no permito que las mujeres enseñen en las reuniones de la iglesia, ni que les den órdenes a los hombres. 13 Porque Dios creó primero a Adán, y después a Eva» (1ª Timoteo 2:12-13 TLA)

Aún más, existen doctrinas teológicamente importantes unidas a la masculinidad de Dios como está revelada en las Escrituras. Tenemos a Dios el Padre y a Dios el Hijo. En el género masculino tenemos un término conocido como el género de la responsabilidad. O sea, es el género masculino por medio del cual ocurre la representación de autoridad. Permítannos explicarlo.

El Huerto del Edén

Cuando Adán y Eva pecaron, la primera que pecó, fue Eva. Sin embargo, el pecado entró al mundo a través de Adán, no de Eva. ¿Por qué?

Romanos 5:12

  • «Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por medio de un hombre, y por medio del pecado la muerte, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron».

Porque Adán era la autoridad federal. Esto es, él era quien representaba a sus descendientes. En 1ª Corintios 15:22 y Hebreos 7:7-10 se puede encontrar más acerca de esta enseñanza. En la naturaleza representativa de Dios el Hijo, Él nos representó a todos en la cruz. Y ese, fue el género escogido para llevar nuestros pecados, morir y cumplir la obra redentora por la cual, somos justificados. A partir de esto, podemos también derivar la doctrina de la condición de Hijo eterno de Cristo. Jamás pensó Dios en hacerla, «de la hija eterna» de Cristo. Y esto se debe a que Jesús, es el Hijo de Dios; no la hija de Dios.

La Doctrina de la Trinidad

En esta doctrina (tres personas distintas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo), encontramos la comunión interna, la cual, ha existido desde la eternidad. Dentro de la doctrina de la Trinidad, podemos ver el pacto eterno por el cual, la humanidad sería salva. Parte de ese pacto eterno es que el Hijo, la segunda Persona de la Trinidad, se encarnaría y llevaría nuestros pecados. El decreto eterno de Dios con relación a la encarnación de Jesús fue desde la eternidad, en el sentido que el género masculino sería escogido para ser el Mesías, Dios en carne. Por necesidad, esto significa que el género masculino fue el escogido como autoridad.

¿Es la Autoridad Masculina, Superior a la Femenina?

No. Con las personas, la autoridad trata con la posición, no con la naturaleza femenina o masculina. En la Trinidad, el Padre envió al Hijo, y el Hijo se hizo carne (Juan 1:1) bajo la ley (Gálatas 4:4), por lo tanto, Jesús decía que el Padre era mayor que Él (Juan 14:28). Esto se debía, a que Jesús, en Su naturaleza humana estaba en una posición menor que la de Dios el Padre. Sin embargo, Jesús es llamado el Hijo de Dios (Juan 1:1, 14; Colosenses 2:9; Hebreos 1:8). Así, como hombre, Él estaba bajo la ley y en sumisión. Pero, debido a que Él es, Dios encarnado, Él es superior a nosotros en naturaleza y tiene la autoridad para representarnos.

Conclusión

Por lo tanto, con relación a Dios, los términos específicos de género, están relacionados a doctrinas teológicas. Si estos términos son alterados, entonces las doctrinas relacionados con ellos, puede también ser afectadas. Esta es la razón por la que no debemos comprometer la Palabra de Dios y sujetarla a una ideología correcta específica de género. La Palabra de Dios no debe ser alterada por los caprichos seculares. Es todo lo contrario. El mundo secular, si lo admite o no, está sujeto a la Palabra de Dios. Por lo tanto, esta Palabra se sostiene segura y es superior al hombre, incluyendo sus aparentes correctos puntos de vista.

No altere la Palabra de Dios para que encaje en sus preferencias.

Por Matt Slick

Presidente y Fundador del Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana. Matt obtuvo su Licenciatura en Ciencias Sociales en la Universidad Concordia, en Irvine, California en 1988. Obtuvo su Maestría en Divinidades en el Seminario Teológico de Westminster en Escondido, California en 1991.

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